Lo presento humildemente.
No como un don, o un presente,
Sino un aporte conciso.
Quizás el destino quiso
Que mi arma fueran las letras,
Que yo naciera poeta
Y que pudiera expresar
La alegría y el pesar
Que hoy a mi pueblo aprieta.
¡Vaya! ¡Difícil tarea
Para un chico adolescente!
Pues me declaro inconsciente
De la historia y sus mareas.
Pero, para quien me crea,
Les digo que me he esforzado,
He vivido, he estudiado
Para poder militar
En esta guerra ancestral
Que viene desde el pasado.
Juro, nunca había pensado
Que sería tan difícil.
Ahora sufro tantas crisis
Como lo hace el Estado.
Aún no estoy preparado,
Trabajo en función de ello.
Como poeta, lo bello
Es sólo lo publicado.
Uno vive torturado,
Y el dolor es nuestro sello.
Les pido que no me juzguen
Sin pensar, primeramente,
En quiénes están presentes
Y que a enseñarme acuden.
Mi petición hoy alude
A aquellos que se burlaron
De mi esfuerzo, y que trataron
De impedir que yo aprendiera.
Más allá de eso, quisiera
Decirles: No lo lograron.
Pues no se trata de mí,
De mi talento o retórica…
Trata de la Herencia Histórica
Que hoy se ha vuelto mi fin.
Así, heredé un confín
De tareas y compromisos,
Sabrá Dios quién diablos quiso
Integrarme a esta batalla…
Y aunque mi poesía estalla,
A veces soy el occiso.
He perdido a mis amigos,
He perdido a familiares;
Mis compañías iniciales
Hoy día no están conmigo.
A pesar de eso, sigo
En el camino asignado.
Jamás lo he traicionado
Pese a mi gran soledad;
Si algo tengo, es lealtad
Y, creo, lo he demostrado.
Y aunque a veces me pregunto
Si yo debiera seguir,
Hoy, feliz, puedo decir
Que en las dudas yo repunto.
Y sin embargo, no apunto
A aquellos que se rindieron,
Pues creo que no entendieron
La herencia que le otorgaron
Y por eso no lucharon;
Y, por no luchar, murieron.
Pero yo, que sigo vivo,
Con esta herencia de Alí,
De Bolívar, de Martí,
De Reveron y de “El Chino”,
José Leonardo Chirino,
Lorca, Neruda, Mistral,
Violeta, Engels, Carlos Marx,
Y los millones de muertos
Que hoy viven y que son ciertos
En mis letras y en mi andar.
Por eso les pido ayuda
Y un poco de comprensión,
Pues no es fácil mi misión,
Ni aclarar todas mis dudas.
Le aseguro a quien acuda,
Y lo digo con testigos,
Que yo voy a ser su amigo
Porque, a veces, la amistad
Basta y sobra para andar,
Y construir más caminos.
Así pues, soy un pendejo,
Macilento y carajito.
Pero también necesito
Aprender, y así me quejo
De quienes se ubican lejos
De la posibilidad
De cambiar la realidad
De los jóvenes y niños
Que con miedo, y con cariño,
También queremos luchar.
Tengo defectos y errores
Que entorpecen mi camino.
Mas también tengo un destino,
Y lo cumpliré, señores.
Si ustedes son los mejores
Dos cosas pueden hacer:
“Enseñarnos y aprender”
O “ignorar y vivir”.
Si ignoran van a morir,
Pero nunca a trascender.
Mas si quieres aprender
Y, sobre todo, enseñar
Sólo tienes que tratar
De recordar, de creer
Y de transformar tu ser.
Recuerda cuando eras como yo;
Y recuerde, compañero, en las cosas que creyó.





1 Letras:
Sigue por tu camino sin hacer caso de la gente que te quiere desviar, solo tú sabes cual es. Tampoco juzgues a nadie o te harás daño.
Publicar un comentario en la entrada