Antes que nada de lo que hoy es todo
Debo decir que mi nombre es tu canción.
Desde que fui pequeño, ahora ya soy hombre
Y yo te digo ahora: tu canción es mi nombre.
La tarde se hace tarde para plasmar tu huella.
Los árboles, las sombras y ese sol escondido,
Se hace poesía, y revive por ella;
Deja que con mis versos te haga este pedido:
Que vuelvas a la vida, que seas revivido.
Debo decir que mi nombre es tu canción.
Desde que fui pequeño, ahora ya soy hombre
Y yo te digo ahora: tu canción es mi nombre.
La tarde se hace tarde para plasmar tu huella.
Los árboles, las sombras y ese sol escondido,
Se hace poesía, y revive por ella;
Deja que con mis versos te haga este pedido:
Que vuelvas a la vida, que seas revivido.

Yo que con mis palabras construyo poesía
Y tú, que con las tuyas, pediste realidades;
Deja que te cante con las palabras mías
Y que así se conviertan en todas mis verdades.
Pues nada, en lo absoluto, ha de tener razón,
Ni árboles, ni sombras, ni soles escondidos,
Aunque te escriba hablando de esta admiración,
Aunque te escriba hablando de un imposible olvido,
Pues teniendo en cuenta tu pensar, tu razón,
La palabra no cuenta si no se ha mantenido:
Y entonces cuenta, entonces, sólo si se ha cumplido.
Y yo te cumplo ahora,
Ahora que soy hombre,
Alí Primera, hermano,
Tu canción es mi nombre.
Autor:
José Leonardo Riera
Ilustración:
Alí Costas Manaure





0 Letras:
Publicar un comentario en la entrada